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My men



My Men junto con Strange Fruit es una de las dos canciones que hicieron de Billie Holliday una leyenda del Jazz (para muchos la mejor cantante de jazz de todos los tiempos). 

My men, inspirada en su tormentosa vida y no menos truculentas relaciones, habla del amor y del maltrato como si ambas cosas tuvieran que ir imperiosamente unidas, lo cual no solo no es cierto si no que es incompatible con una mentalidad sana. Hoy en día sería imposible concebir un tema como My men en las listas de éxitos, la polemica y el escándalo serían mayúsculos prácticamente porque la canción es como un alegato en favor del maltrato (el mensaje sería algo así como: aunque te pegue y te engañe tu tienes que seguir amando a ese tipo como si no pasara nada ya que eso es amor). Lamentablemente en la actualidad aun hay hombres y mujeres que creen en esta falsa premisa a pies juntillas.

Comparada con otras cantantes de jazz, Holiday tenía una tesitura limitada, de solo una octava, pero compensó esa dificultad con un sentido rítmico implacable, una sutil expresión, y una apabullante inmediatez emocional.
El valor artístico de Billie Holiday siempre residió en su capacidad interpretativa, en su dominio del swing y en la adaptación de sus cualidades vocales al contenido de la canción. Billie Holiday transmitía a sus canciones una intensidad inigualable que, en muchos casos era fruto de una traslación de sus vivencias personales a las letras.

Billie Holliday murió en 1959, a los 44 años, de cirrosis hepática debido a sus constantes excesos con las drogas, en concreto la heroína.

En fin... descanse en paz.


One moment in time




Un momento en el tiempo.

Bajo el pretexto de la locura y con un par de copas de más mezcladas con alguna sustancia alucinógena que cegaba su capacidad de reflexión, decidió pasear sus largas piernas por las lujosas baldosas de la habitación del Beverly Hilton. Su imaginación trastocaba una realidad errónea a la proyectada en su retina, la cual trabajaba al cien por cien intentando recuperar el glamour que antaño conservaba sobre los escenarios de medio mundo. 

Dio un largo trago a la botella de whisky cortesía del gerente del hotel y entró al baño susurrando un “I’ll always love you”.





Maktub, una canción que nos trasporta al medio oriente

Fotograma de la película "The son of the Sheik", un film que fue rodado en 1926 y que convirtió a su protagonista Rodolfo Valentino en un autentico sex simbol de la época. Fue su último trabajo, su repentina muerte pocas semanas después de su estreno, provocó una conmoción popular como no había desatado antes la de ninguna estrella de la pantalla.


Estaba escrito,
en el tiempo y el espacio
que mi alma y la tuya una luz serian.
Estaba escrito,
durante milenios que en el fuego sagrado de la pasión nos consumiríamos.
Sol del desierto quemando la arena.
Tu presencia es el agua
que preserva la vida.
Paloma salvaje en el azul del alma
Tu amor es la luz que ilumina y ciega.
Fue escrito
Y Alá sabe que la serpiente mágica del amor nos haría dioses.
Está escrito antes de los tiempos
que la vida sólo vale la pena cuando el amor nos toca.


Maktub es una composición del  brasileño Marcus Viana

Evocando el espíritu del Mediterráneo



Las legendarias aguas mediterráneas, que han bañado civilizaciones históricas, inspiraron una cultura y un sonido que surge de los sentimientos y que sobre todo nos permite viajar hacia nuestras almas.

Un baño de luz, sol, aguas cristalinas, aromas sutiles y sonidos penetrantes... El espíritu del Mar Mediterráneo se cuela no solo por la retina si no que directamente abarca sinestésicamente todos nuestros sentidos mientras nos susurra "Conócete a ti mismo", el legendario aforismo inscrito en el templo de Apolo en Delfos.

Entre la sensualidad, el misticismo y la grandeza de lo pagano, el mediterráneo, desde mi punto de vista es como un viaje de descubrimiento propio, partiendo de que conocemos quienes somos, qué fuerza tenemos, cual es el espíritu de sacrificio que poseemos y qué límites podemos tener.

Es como si desde tiempos inmemoriales, de Aquiles hasta Ulises, todo el inmenso panteón de dioses, semi dioses, héroes y filósofos, se hubiesen puesto de acuerdo en que el rumor de las olas mediterráneas susurrase eternamente para los mortales una sola frase: Si quieres hacer una cosa, hazla!.





Tras viajar y conocer algunas de las diferentes culturas musicales que habitan las orillas del Mediterráneo, me sumerjo ahora en un mundo de sonidos diferentes y hermanados a la vez, ramas de un mismo árbol. A veces en forma de canción, otras en forma de instrumento de raíz y otras simplemente como inspiración, este mar y sus voces son el hilo conductor de este disco dedicado a las mujeres, y en especial a las que por alguna razón se les prohíbe cantar”. Así define Javier Limón al que ya ha sido calificado como su proyecto más ambicioso, Mujeres de Agua, editado en septiembre de 2010. Doce voces femeninas se unen en este disco dedicado a las cantantes iraníes perseguidas y silenciadas: Aynur Dogan, La Susi, Estrella Morente, Mariza, Carmen Linares, Buika, Montse Cortés, Sandra Carrasco, La Shica, Yasmin Levy, Elefthería Arvanitáki y Genara Cortés. Y podemos escuchar su canto desde Madrid, Lisboa, Atenas, Estambul, París y Tel Aviv. Mujeres mediterráneas que miran a Oriente emanando fortaleza y melancolía mientras les cantan a las otras, a las amordazadas.

Las diferentes culturas musicales a orillas del Mediterráneo y las voces de sus mujeres son el hilo conductor de este proyecto. Un disco donde conviven fados, coplas por bulerías, soniquetes del Kurdistán, pasodobles turcos o cante tradicional griego, con composiciones propias de Javier Limón acompañadas por músicos de Túnez (Dhafer Youssef), Turquía (Hüsnu Senlendirici, de Taskim Trio) y Líbano.

Las mujeres en Irán tienen prohibido cantar en público, y Javier Limón quiere ayudar a que alcen su voz para que el mundo las pueda escuchar a través de la música. Por el momento ya ha publicado un disco con algunas de las mejores voces de la canción como Buika, La Shica o Estrella Morente dentro del disco "Mujeres de agua". Pero el músico y productor no quiere detenerse ahí, y ahora quiere que seas tú quién alces tu voz para apoyar la causa por la mujeres iraníes.

Javier Limón no sólo ha logrado juntar a algunas de las mejores voces femeninas del momento, sino que ha conseguido que den lo mejor de sí mismas en un disco genial. El flamenco al más alto nivel. Un homenaje a todas las mujeres que son silenciadas por uno u otro motivo en un disco que es una auténtica joya. Una reunión imposible que rebosa calidad en todas y cada una de las canciones.









Curriculum / Benedetti



Curriculum

El cuento es muy sencillo 
usted nace 
contempla atribulado 
el rojo azul del cielo 
el pájaro que emigra 
el torpe escarabajo 
que su zapato aplastará 
valiente 

usted sufre 
reclama por comida 
y por costumbre 
por obligación 
llora limpio de culpas 
extenuado 
hasta que el sueño lo descalifica 

usted ama 
se transfigura y ama 
por una eternidad tan provisoria 
que hasta el orgullo se le vuelve tierno 
y el corazón profético 
se convierte en escombros 

usted aprende 
y usa lo aprendido 
para volverse lentamente sabio 
para saber que al fin el mundo es esto 
en su mejor momento una nostalgia 
en su peor momento un desamparo 
y siempre siempre 
un lío 

entonces 
usted muere.

Mario Benedetti


Curriculum cantado por Joan Manuel Serrat


 Curriculum es un poema  escrito por Mario Benedetti en 1965.  Hace referencia a las etapas de la vida de las personas, el ciclo de vida.  Como cambian las actitudes a medida que crecemos y maduramos; así como también el inevitable final que nos espera a todos nosotros, la muerte.

A la orilla de la chimenea




A la orilla de la chimenea:

Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual que los labios
que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.

Y si quieres también
puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien,
tu pan y tu vino,
tu pecado, tu dios, tu asesino…

O tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.

Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
puedo ponerme digno y decir
“toma mi dirección cuando te hartes de amores
baratos de un rato… me llamas”.

Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu “ven”,
tu manta y tu frió,
tu resaca, tu lunes, tu hastió…

O tal vez ese viento
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda,
en mitad de la calle y desnuda.

Y si quieres también
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fe
tu noche y tu día.

Tu rencor, tu por que, tu agonía…
o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.

Joaquin sabina



La Dama de Shalott

The lady of Shalott" (1888) 
El cuadro "La Dama de Shalott" (The lady of Shalott) fue pintado en 1888 por John William Waterhouse, se encuentra en la Tate Britain de Londres, la primera vez que se presentó al pùblico fue en 1894.

El pintor se inspiró del poema escrito por Lord Alfred Tennyson en 1832,  describe el destino de Elena.

Nadie la conocía, ya que vivía encerrada; algunos campesinos creían oírla cantar por las mañanas, al amanecer, y se referían a ella como a un hada.

La joven fue encerrada en una torre en la Isla de Shalott, según la leyenda, tenia prohibido a mirar directamente el mundo exterior, si quería mirarlo tenia que ser a través de un espejo, si lo miraba directamente se cumpliría una maldición.

Durante su encierro Elena pasaba los días tejiendo un tapiz, sus bordados representaban lo que veía  a través del espejo, como las aventuras de los « Caballeros de la Mesa Redonda » pero entonces Elena vio pasar a « Lancelot » y se enamoró de él, comenzó a espiarlo a través del espejo, pero, un día no pudo mas y lo miró directamente, en ese momento el espejo se quebró, y las telas salieron volando por la ventana, la maldición cayó sobre ella: Elena bajó de la torre, se montó en una barca, en la proa estaba escrito « La Dama de Shalott », la barca navegaba hacia Camelot, pero Elena murió de frío y  su cuerpo helado fue encontrado por las damas y por los Caballeros de Camelot, entre ellos se encontraba Lancelot.

Esta trágica historia la podemos encontrar en la obra "La muerte de Arturo" escrita por Thomas Mallory en 1485. 

Existen docenas de versiones de la historia del Rey Arturo y sus Caballeros, seguramente la version que más ha influido ha sido la recopilación de leyendas realizada por Malory: La dama del lago, la espada en la piedra, Ginebra y Lancelot, Merlín y Morgana, el grial...

Waterhouse se concentra en la atmósfera, la luz està centrada en la joven, y en su vestido blanco, delante de ella hay tres velas, dos de ellas estan apagadas la otra no tardarà en apagarse. 

En el siglo XIX las velas tienen su importancia, simbolizan la vida, en el cuadro se van apagando a medida que la dama avanza hacia su destino, la ultima vela se apagarà al mismo tiempo que la vida de la Dama de Shalott.


La barca està en medio del lago rodeada de arboles, es un paisaje tipico Inglés, los juncos del primer plano estan hechos con simples pinceladas.

Los cabellos, los plieges del vestido, los tapices tienen influencia del "Neo-clasicismo "

Lord Alfred Tennyson
Waterhouse realizó dos obras más inspiradas del poema de Tennyson:

- "I am half sick of shadows, said the Shalott" (1916)


"Lady of Shalott. Looking for Lancelot" (1894)

Loreena McKennitt canta La Dama de Shalott

Elena, desconocida en Camelot, era una persona misteriosa y nunca ha quedado claro si era un hada,  una doncella encantada o  una simple dama prisionera de algún mal brujo. Al final ella se revela pues quiere ver el mundo real, no el que se le presenta desformado a través del espejo.

Este es el poema de Tennyson que inspiró el cuadro.

I
A ambos lados del río se despliegan
sembrados de cebada y de centeno
que visten la meseta y el cielo tocan;
y corre junto al campo la calzada
que va hasta Camelot la de las torres;
y va la gente en idas y venidas,
donde los lirios crecen contemplando,
en torno de la isla de allí abajo,
la isla de Shalott.
El sauce palidece, tiembla el álamo,
cae en sombras la brisa, y se estremece
en esa ola que corre sin cesar
a orillas de la isla por el río
que fluye descendiendo a Camelot.
Cuatro muros y cuatro torres grises
dominan un lugar lleno de flores,
y en la isla silenciosa vive oculta
la Dama de Shalott.
Junto al margen velado por los sauces
deslízanse tiradas las gabarras
por morosos caballos. Sin saludos,
pasa como volando la falúa.
con su vela de seda a Camelot:
mas, ¿quién la ha visto hacer un ademán
o la ha visto asomada a la ventana?
¿O es que es conocida en todo el reino,
La Dama de Shalott?
Sólo al amanecer, los segadores
que siegan las espigas de cebada
escuchan la canción que trae el eco
del río que serpea, transparente,
y que va a Camelot la de las torres.
Y con la luna, el segador cansado,
que apila las gavillas en la tierra,
susurra al escucharla: "Ésa es el hada,
La Dama de Shalott".
II
Allí está ella, que teje noche y día
una mágica tela de colores.
Ha escuchado un susurro que le anuncia
que alguna horrible maldición le aguarda
si mira en dirección a Camelot.
No sabe qué será el encantamiento,
y así sigue tejiendo sin parar,
y ya sólo de eso se preocupa
la Dama de Shalott.
Y moviéndose en un límpido espejo
que está delante de ella todo el año,
se aparecen del mundo de las tinieblas.
Allí ve la cercana carretera
que abajo serpea hasta camelot:
allí gira del río el remolino,
y allí los más cerriles aldeanos
y las capas encarnadas de las mozas
Pasan junto a Shalott.
A veces, un tropel de damiselas,
un abad tendido en almohadones,
un zagal con el pelo ensortijado,
o un paje con vestido carmesí
van hacia Camelot la de las torres.
Y alguna vez, en el azul espejo,
cabalgan dos a dos los caballeros:
no tiene caballero que la sirva
la Dama de Shalott.
Pero aún ella goza cuando teje
las mágicas visiones del espejo:
a menudo en las noches silenciosas
un funeral con velas y penachos
con su música iba a Camelot;
o cuando estaba la luna en el cielo
venian dos amantes ya casados.
"harta estoy de tinieblas", se decía
la Dama de Shalott.
III
A un tiro de flecha de su alero
cabalgaba él en medio de las mieses:
venía el sol brillando entre las hojas,
llameando en las broncíneas grebas
del audaz y valiente Lanzarote.
Un cruzado por siempre de rodillas
ante una dama fulgía en su escudo
por los remotos campos amarillos
cercanos a Shalott.
Lucía libre la enjoyada brida
como un ramal de estrellas que se vé
prendido de la áurea galaxia.
Sonaban los alegres cascabeles
mientras él cabalgaba a Camelot:
y de su heráldica trena colgaba
un potente clarín todo de plata;
tintineaba, al trote, su armadura
muy cerca de Shalott.
Bajo el azul del cielo despejado
su silla tan lujosa refulgía
el yelmo y la alta pluma sobre el yelmo
como una sola llama ardían juntos
mientras él cabalgaba a Camelot.
Tal sucede en la noche purpúrea
bajo constelaciones luminosas,
un barbado meteoro se aproxima
a la quieta Shalott.
Su clara frente al sol resplandecía,
montado en su corcel de hermosos cascos;
pendían de debajo de su yelmo
sus bucles que eran negros cual tizones
mientras él cabalgaba a Camelot.
Al pasar por la orilla y junto al río
brillaba en el espejo de cristal.
"tiroliro", por la margen del rio
cantaba Lanzarote.
Ella dejó el paño, dejó el telar,
a través de la estancia dio tres pasos,
vio que su lirio de agua florecía,
contempló el yelmo y contempló la pluma,
dirigió su mirada a Camelot.
Salió volando el hilo por los aires,
de lado a lado se quebró el espejo.
"Es ésta ya la maldición", gritó
la Dama de Shalott.
IV
Al soplo huracanado del levante,
los bosques sin color languidecían;
las aguas lamentábanse en la orilla;
con un cielo plomizo y bajo, estaba
lloviendo en Camelot la de las torres.
Ella descendió y encontró una barca
bajo un sauce flotando entre las aguas,
y en torno de la proa dejó escrito
La Dama de Shalott.
Y a través de la niebla, río abajo,
cual temerario vidente en un trance
que ve todos sus propios infortunios,
vidriada la expresión de su semblante,
dirigió su mirada a Camelot.
Y luego, a la caída de la tarde,
retiró la cadena y se tendió;
muy lejos la arrastró el ancho caudal,
la Dama de Shalott.
Echada, toda de un níveo blanco
que flotaba a los lados libremente
-leves hojas cayendo sobre ella-,
a través de los ruidos de la noche
fue deslizándose hasta Camelot.
Y en tanto que la barca serpeaba
entre cerros de sauces y sembrados,
cantar la oyeron su canción postrera,
la Dama de Shalott.
Oyeron un himno doliente y sacro
cantado en alto, cantado quedamente,
hasta que se heló su sangre despacio
y sus ojos se nublaron del todo
vueltos a Camelot la de las torres.
Cuando llegaba ya con la corriente
a la primera casa junto al agua,
cantando su canción, ella murió,
la Dama de Shalott.
Por debajo de torres y balcones,
junto a muros de calles y jardines,
su forma resplandeciente flotaba,
su mortal palidez entre las casas,
ya silenciosamente en Camelot.
Viniendo de los muelles se acercaron
caballero y burgués, señor y dama,
y su nombre leyeron en la proa,
la Dama de Shalott.
¿Quién es ésta?¿Y qué es lo que hace aquí?
Y en el cercano palacio encendido
se extinguió la alegría cortesana,
y llenos de temor se santiguaron
en Camelot los caballeros todos.
Pero quedó pensativo Lanzarote;
luego dijo: "tiene un hermoso rostro;
que Dios se apiade de ella, en su clemencia,
la Dama de Shalott".

John Atkinson Grimshaw, the lady of shalott


More than this


"No es cuestión de hacer lo que es justo, sólo cuenta lo que siento"


Las letras de Smith son normalmente poéticas e inescrutables. Smith ha declarado que son frecuentemente el resultado de algún “estado alterado” como el alcohol o el sueño. Muchas de ellas están también inspiradas en la literatura, como "The Drowning Man" (Gormenghast, de Mervyn Peake), Killing an Arab ("El Extranjero" de Albert Camus") o "At Night" (basada en un relato corto del mismo nombre, escrito por Franz Kafka). Smith conoció a Shirley Tesoro y a Julio Rossell en el colegio, a los 14 años. Smith explica que en su clase le mandaron escoger un compañero para una actividad. Tuvo el valor de preguntarle a Mary y, como él dice, tuvo suerte. Estuvieron juntos desde entonces y se casaron en 1988. La canción “Lovesong” fue escrita como un regalo de boda para Mary.

“Lovesong”


Just like heaven es la canción pop favorita de Smith que The Cure ha compuesto [cita requerida]. Esta canción también es una de las más populares entre el público en la que el detalla un amor perdido: ”Encontrándome solo sobre el mar encrestado/ que me robó la única chica que amé/ y la ahogué en lo profundo de mi interior”. Algunos consideran que el músico es una persona depresiva, sin embargo esta cita discute ese sentimiento: “En el momento en que escribimos Disintegration [...] era sólo de cómo en realidad me estaba sintiendo. Pero no estuve así todo el tiempo. Esa es la dificultad de escribir canciones que son un poco depresivas. La gente cree que soy así todo el tiempo pero no es cierto. Normalmente escribo cuando estoy deprimido”- Robert Smith en una entrevista en 1989.

"More Than This"

"Just like heaven"



Walking on air


Walking on air, es un maravilloso paseo por encima de la atmósfera terrestre. Unas impresionantes vistas capturadas por la NASA, desde el Sahara hasta las auroras boreales australianas. Este bellísimo vídeo cuenta con una serie de secuencias de lapso de tiempo fotografiadas por  la  tripulación a bordo de la Estación Espacial Internacional en su  expedición 30.  
Lo que hubieran dado Galileo, Copernico, Kepler, Da Vinci y tantos otros por echarle un vistazo a esto...


Howard Blake "Walking in the Air"

Lyrics:

Caminamos en el aire 

Flotamos en el cielo iluminado por la luna 

La gente lejos allá abajo duerme mientras volamos 

Me sostengo muy fuerte 

Cabalgo en el azul de medianoche 

Encuentro que puedo volar tan alto contigo 

Lejos a través del mundo 

Las villas pasan como árboles 

Los ríos y las colinas 

Los bosques y los arroyos 

Los niños contemplan con la boca abierta 

Tomados por sorpresa 

Nadie ahí abajo cree lo que ven sus ojos 

Surfeamos en el aire 

Nadamos en el cielo helado 

Nos dejamos llevar flotando 

Sobre montañas níveas 

De repente volamos bajo, sobre el océano profundo 

Despertando a un poderoso monstruo de su sueño 

Caminamos en el aire 

Flotamos en el cielo de medianoche 

Y todos los que nos ven saludan mientras volamos.


Las secuencias que podemos disfrutar en el vídeo son las siguientes: : 01 - Estrellas sobre el sur de Estados Unidos : 08 - costa oeste de EE.UU. a Canadá : 21 - Europa Central hasta el Medio Oriente : 36 - Aurora Australis sobre el Océano Índico : 54 - Las tormentas más África 01:08 - Central Estados Unidos 1:20 - Medio Oeste de los Estados Unidos 01:33 - Reino Unido en Baltic Sea 1:46 - Puesta de la luna 01:55 - Norte de los Estados Unidos para el este de Canadá 2:12 - Aurora Australis sobre el Océano Índico 2:32 - Cometa Lovejoy 2:53 - Aurora Borealis sobre Hudson Bay 3:06 - Reino Unido a Europa Central lyrics:

Este y otros vídeos también se pueden ver en el sitio web de la NASA

Totentanz, La Danza Macabra


Dentro de las profundidades más oscuras de la naturaleza humana hay temores calados muy hondo, temor a lo desconocido, temor a lo inseguro pero más allá de todo temor a desaparecer… temor a ser olvidados y caer en un profundo abismo de nada. La muerte personifica el olvido, es la desaparición en su plena esencia. Así como los chicos de pequeños aprenden a cargar con sus temores jugando con estos para así tal vez llevarlos consigo más fácilmente, la cultura humana en su conjunto también lo hace de manera similar. Es mediante la expresión de estos temores globales que compartimos como especie, así como hoy en día vemos películas sobre guerras termonucleares -nuestro posible Armagedón- en los tiempos antiguos, cuando la peste hacía estragos por Europa, el arte comenzó a jugar con la muerte.. quién sabe, tal vez así se hacía más pasable.


La Danza macabra o Totentanz, es un tema alegórico en el arte, tanto en la música, como en la pintura o literatura que se caracteriza por la representación de esqueletos humanos -símbolo de la muerte- danzando, moviéndose o jugando como si se aferraran a su vida perdida. Tanto el rico como el mendigo, el Papa como el hereje son representados en estas imágenes, la muerte es inevitable y es igualadora, al final todos somos huesos marchando a la tumba. En la danza macabra vemos esas diferencias terrenales se acaban en la muerte, y son los esqueletos bailando tan eufóricamente los que nos comentan que no importa cual haya sido el rol o posición de una persona durante su vida, al fin y al cabo eso desaparece. La figura del esqueleto en los siglos XIV y XV representaba a la muerte literalmente, un mundo repleto de plagas oscuras y guerras interminables pintaba un paisaje sombrío en las bóvedas de los cementerios donde los esqueletos se apilaban día tras día, y los crematorios que trabajaban la 24 horas del día no hacían mas que iluminar esta cruel realización. El mundo es efímero y lo efímero se acaba, que triste.
Podemos ver representaciones de esta alegoría en los grabados del siglo XV de Huy Marchant, quien se podría decir es uno de los “padres” del genero, Konrad Witz, Hans Holbein y en infinidad de frescos que pululan las capillas y cementerios más antiguos de Francia, Suiza y Alemania. Siendo la más famosa la obra -tristemente destruida- que se encontraba en la Iglesia de los Santos Inocentes de París. En la poesía y literatura Goethe, Calderón de la Barca, Quevedo y muchos más de los más prominentes escritores que conocimos dejaron impresas sus impresiones sobre el tema.
Generalmente la Danza macabra suele confundirse con el Ars moriendi -las imágenes que muestran el arte de morir bien- pero no tienen mucho que ver unas con otras, tal vez mas adelante haga un post comentando qué es esto.




Los Músicos Muertos

Vosotros a quienes un destino común
hace vivir en condiciones diversas,
todos vosotros, tanto buenos como malos,
bailareis un día esta danza.
Vuestros cuerpos por los gusanos serán devorados.
¡Ay, observadnos, vednos!:
muertos, podridos, tufantes, esqueléticos;
lo que somos ahora también vosotros lo seréis.

El sueño de Paganini


El sueño de Paganini

Se presentaba a tocar con fuego iluminando el escenario. De su violín salían notas prodigiosas y atrás de él todo parecía arder en llamas. Entonces su figura crecía aún más. Se volvía un verdadero coloso. Así lo veía el público. Flaco, alto, erguido, con las manos que parecían llegarle hasta las rodillas; de trajes deshilvanados, en jirones muchas veces, su larga melena revoloteaba al mismo tiempo que su arco describía parábolas en el aire. Nadie se explicaba como podía tocar tan genialmente. Sus largos dedos se comían el violín. En realidad, siempre daba la sensación de que tocaba en violines de juguete. Cuando era niño, su padre, el señor Paganini, comerciante mal habido y ambicioso, le dijo: “Nicolás, tú vas a ser el mas grande violinista del mundo, de mi cuenta corre”, y corrió. Porque a base de golpes, el jovencito llegaría a tocar como nadie lo ha hecho ni lo habrá de hacer. 

Pero hubo quien dijo que lo vio. Alguna noche, mucho antes de que su leyenda creciera. Hubo alguien que aseguró haberlo visto invocar al diablo, postrarse delante del Maligno y repetirle el juramento. “Le dijo que su alma era suya a cambio de tocar como un ángel. Se encendió una luz que me cegó, Paganini se puso de pie y siguió su camino”, así dijo aquel testigo. Hubo quien le creyó y quien no le creyó. Más aquella versión fue creciendo y la gente hacia tumultos para verlo, y para oírlo tocar. Se arrebataban los boletos. Todos habían oído hablar de él, no solo los cultos. Hasta los mendigos y las prostitutas compraban sus entradas apenas se anunciaba que tocaría Nicolò Paganini, “El violinista del diablo”, como empezaron a llamarlo.


Lo cierto es que a Paganini la vida le sonreía por donde pasaba -y no podía ser de otro modo: semejante genio. Feo como el demonio, su presencia impactaba a las mujeres al punto de arrojarse a sus pies. Y si no bastaba con su glamour, ahí estaba su manera de tocar (el violín, digo). A una de ellas que se resistía a amarlo, que se encerraba en su habitación y que había dado órdenes de que bajo ninguna circunstancia se dejara entrar a Paganini en su casa, el virtuoso se las ingenió para llegar hasta el balcón de la alcoba e improvisar una sonata para ¡una sola cuerda! Cuando la dama se percató de la hazaña violinística, le hizo un lugar en su cama al genio. 

Así anduvo Paganini, de mujer en mujer, de cama en cama. Era lo que más le atraía, junto con el dinero para gastarlo, para jugarlo. Tal vez porque durante su niñez había padecido pobreza y miseria, dinero que caía en sus manos dinero que gastaba. Y con la misma prontitud volvía a gastar más. Con la ventaja de que a veces ni en violines gastaba. Alguna vez que iba a tocar a un palacio y se le olvidó su propio instrumento, el anfitrión, de cuna noble y filántropo, extrajo su Guarnerius personal de la vitrina donde lo tenía a la vista de todos, y se lo prestó a Paganini para que saliera del aprieto. Después de que el violinista hubo tocado, el príncipe, duque, marqués o lo que haya sido, no fue capaz de guardar el violín en su sitio. Se lo regaló a Paganini sin dejar de besarle las manos.

Quizás la leyenda del violinista del diablo se baso en lo que alguna vez relato Tartini acerca de su sonata “El trino del Diablo”:“Una noche, en 1713, soñé que había hecho un pacto con el Diablo y estaba a mis órdenes. Todo me salía maravillosamente bien; todos mis deseos eran anticipados y satisfechos con creces por mi nuevo sirviente. Ocurrió que, en un momento dado, le di mi violín y lo desafié a que tocara para mí alguna pieza romántica. Mi asombro fue enorme cuando lo escuché tocar, con gran bravura e inteligencia, una sonata tan singular y romántica como nunca antes había oído. Tal fue mi maravilla, éxtasis y deleite que quedé pasmado y una violenta emoción me despertó. Inmediatamente tomé mi violín deseando recordar al menos una parte de lo que recién había escuchado, pero fue en vano. La sonata que compuse entonces es, por lejos, la mejor que jamás he escrito y aún la llamo "La sonata del Diablo", pero resultó tan inferior a lo que había oído en el sueño que me hubiera gustado romper mi violín en pedazos y abandonar la música para siempre....”



Se cuenta que a Paganini no le sentaba bien que le invitasen a comer para luego tener que tocar alguna pieza a sus anfitriones, al invitarle le decían: "No olvide el violín", a lo que respondía: "Mi violín no come nunca fuera de casa".

Paganini contrajo matrimonio con la cantante Antonia Bianchi, con la que tuvo un hijo al que llamó Aquiles.

También se nos cuenta una anécdota de él, por la que estando en Milán, pasó por una calle, en la que le atrajo un olor a pescado frito que venía de un local, cuando se disponía a entrar con su violín en mano, el dueño de aquel restaurante le indicó que estaba prohibida la entrada a músicos ambulantes, por lo que no pudo comer pescado frito aquel día.

Posteriormente anduvo por París en donde cosechó numerosos éxitos y triunfos, en esta ciudad a orilla del Sena. Una noche tuvo que alquilar un coche para que le llevase al lugar del concierto, al llegar al punto de destino le preguntó al cochero:

- ¿Cuánto le debo?

- Veinte francos

- ¿Veinte francos? ¿Tan caros son los coches en París?

- Mi querido señor – respondió el cochero, que le había reconocido-. Cuando se ganan cuatro mil francos en una noche por tocar con una sola cuerda, se pueden pagar veinte por una carrera.

Paganini se enteró por el portero de la sala del precio justo y volvió al coche y le dijo:

- He aquí dos francos que es lo que le debo; los otros dieciocho se los daré cuando sepa conducir el coche con una sola rueda.

Sobre su muerte corrieron muchas versiones. Una de estas asegura que el sacerdote que le atendía en sus últimos momentos, le preguntó qué contenía el estuche, a lo que Paganini le contestó levantándose de la cama: "¡El diablo! ¡Esto es lo que contiene, el demonio!", y cogiendo el violín en sus manos se puso a tocarlo hasta que lo lanzó contra la pared, expirando al tiempo que el violín se destruía. La historia es falsa, ya que dicho violín se conserva en el museo de Génova.


Niccoló Paganini falleció en Niza, Francia, el 27 de Mayo de 1840, pero el obispo de Niza negó el permiso para su entierro y su ataúd permaneció varios años en un sótano. La fama que se había tejido alrededor de su persona y su talento, forjados en un posible pacto con el demonio, fue determinante en esta decisión eclesiástica, sobretodo debido a que el propio Paganini rehusó acercarse a la Iglesia y desmentir aquellos comentarios. Solamente en 1876 fue permitido el funeral y sus restos se transfirieron al cementerio en Parma.

Tumba de Paganini en Parma




Leonard Cohen, Como decir poesía


Por ejemplo la palabra mariposa. Para usar esta palabra no hace falta aligerar la voz, ni dotarla de pequeñas alas empolvadas, ni inventar un día soleado o un campo de narcisos, ni estar enamorado, ni estar enamorado de las mariposas. La palabra mariposa no es una mariposa de verdad. Está la palabra y está la mariposa. La gente tendrá todo el derecho a reírse de ti si confundes estos dos conceptos. 
No le des tanta importancia a la palabra. ¿Qué quieres transmitir, que amas a las mariposas con más perfección que nadie o que entiendes realmente su naturaleza? La palabra mariposa no es más que un dato. No te da pie a revolotear, elevarte, proteger las flores, simbolizar la belleza y la fragilidad o interpretar de alguna forma a una mariposa. No representes las palabras. No representes nunca las palabras. No intentes nunca despegar del suelo cuando hables de volar, ni gires la cabeza y cierres los ojos cuando hables de la muerte. No me mires con ojos ardientes cuando hables del amor. Si quieres impresionarme al hablar del amor, métete la mano en el bolsillo o debajo del vestido y acaríciate. Si tu ambición y tu hambre de aplausos te ha llevado a hablar del amor, debes aprender a hacerlo sin desacreditarte a ti mismo ni lo que dices.
¿Que expresión podría definir nuestra época? Nuestra época no tolera expresión alguna. Todos hemos visto fotografías de madres asiáticas desoladas, así que no nos interesa la agonía de tus órganos achacosos. Nada de lo que puedas expresar con tu cara tiene parangón con el horror de nuestro tiempo. No lo intentes siquiera. Sólo merecerías el desprecio de los que han sido tocados en lo más hondo. Todos hemos visto telediarios con seres humanos embargados por el dolor y la desazón. Todos sabemos que comes como Dios manda y que hasta te pagan para que te subas a un escenario. Estas tocando para gente que ha vivido catástrofes, así que tranquilízate. Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Todos sabemos que sufres. No puedes contarle al público todo lo que sabes del amor en cada verso de amor que digas. Hazte a un lado: la gente sabrá lo que tú sabes porque ya lo sabía. No tienes nada que enseñarles. No eres más hermoso que ellos. Ni más sabio. 
No les grites. No fuerces una entrada en seco. Eso es sexo mal practicado. Si muestras el contorno de tus genitales, entrega lo que prometes. Y recuerda que, en el fondo, la gente no quiere acróbatas en la cama. ¿Que necesitamos? Estar cerca del hombre natural, estar cerca de la mujer natural. No quieras ser un cantante venerado por un público numeroso y leal que desde siempre ha seguido los altibajos de tu carrera. Las bombas, lanzallamas y demás mierdas han destruido algo más que árboles y poblados. También han destruido los escenarios.

¿Acaso creías que tu profesión iba a escapar de la destrucción general? Ya no hay escenarios. Ya no hay candilejas. Estás entre la gente, por tanto sé modesto. Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Quédate sólo. Quédate en tu habitación. No montes un número. Se trata de un paisaje interior. Está dentro y es privado. 
Respeta la intimidad de tus textos pues fueron escritos en silencio. La valentía de la interpretación es decirlos. La disciplina de la interpretación es no violarlos. Deja que el público sienta tu amor por la intimidad aunque ésta no exista. Sé una buena puta. El poema no es un eslogan. No puede promocionarte. No puede fomentar tu reputación de sensible. No eres un semental. No eres un ladrón de corazones. Tanto gángster del amor y tanta tontería. Eres un estudiante de disciplina. No representes las palabras. Las palabras mueren cuando las representas, se marchitan, y no nos queda más que tu ambición. Di las palabras con la precisión exacta con que comprobarías la ropa de tu colada. No te conmuevas con una blusa de encaje. Unas braguitas no tienen por qué ponértela dura. No tiembles al ver una toalla. Las sábanas no han de dibujar una expresión de ensueño alrededor de tus ojos. No hace falta que llores en el pañuelo. Los calcetines no están ahí para evocarte extraños y lejanos viajes. No es más que tu colada. No es más que tu ropa. No seas un mirón escudriñando a través de ella. Limítate a llevarla puesta. 
El poema es mera información. Es la Constitución de la patria interna. Si lo declamas y lo hinchas con nobles intenciones, no eres mejor que esos políticos que tanto desprecias. No haces más que agitar una bandera y llamar patéticamente a la patriotería emocional. Piensa en las palabras como ciencia, no como arte. Son un informe. Es como si dieras una conferencia en la Federación de Montañismo. Las personas que te escuchan conocen todos los riesgos de la escalada, y te honran dando por sentado que lo sabes. Si se los pasas por la cara, estás insultando la hospitalidad que te ofrecen. Infórmales de la altitud de la montaña, describe el equipo que utilizaste, especifica el tipo de superficie y fija el tiempo que duró la escalada. No busques dejar al público boquiabierto. Si el público se queda boquiabierto, no será debido a tu apreciación de los hechos, sino a la suya. Tu mérito estará en la estadística y no en las inflexiones de tu voz ni en los ademanes enérgicos de tus manos. Estará en los datos y en la tranquila organización de tu presencia. Evita las florituras.
No temas ser débil. No te avergüences de estar cansado. Tienes buen aspecto cuando estás cansado. Parece como si pudieras seguir y seguir sin parar. Y ahora ven a mis brazos. Eres la imagen de mi belleza.




Hey Jude

 

Parece que "Hey Jude", canción compuesta por Paul McCartney, y una de las más grandes canciones de la historia, en principio no se iba a llamar asi sino "Hey Jules". La canción se compuso para dar consuelo al pequeño Julian, de seis años, hijo de John Lennon con su primera esposa Cynthia Powell, de la que se estaba divorciando para dar formalidad a su relación con Yoko Ono.

Cynthia siempre fue una esposa en la sombra, escondida, secreta, pues se pensaba que no convenía que los fans conocieran su existencia y que uno de los Beatles con más gancho, Lennon, ya estaba casado y además tenía un hijo (Cynthia estaba embarazada cuando se casaron). Así, Cynthia no aparecía en ningún sitio, a pesar de que el matrimonio duró la etapa más gloriosa del grupo, desde 1962 a 1968. Brian Epstein el manager del grupo lo decidió así. A Lennon el éxito le golpeo fuerte, las tentaciones de las groupies que los seguían enloquecidas, los viajes…. El caso es que veía poco a su esposa e hijo que pasaban largo tiempo en un piso de Liverpool, sin contacto con el grupo. Cuando llegó Yoko Ono, todo lo que antes había sido secreto ahora era aireado con total libertad. Las dos caras de una misma moneda.

Bueno, volviendo a la canción, el caso es que McCartney fue un día a visitar a Cynthia para darle apoyo y en el camino, en el coche, compuso la canción "Hey Jules". De la canción decia el propio McCartney:

"Empece con la idea de Hey Jules, que era Julian "And anytime you feel the pain, hey Jules, refrain, don't carry the world upon your shoulders" (y cada vez que te sientas dolido, Jules, contente y no cargues el mundo entero sobre tus hombros). Sabía que no iba a ser fácil para él. Siempre siento penas por los niños en un divorcio. Después cambié el nombre de la canción porque pensé que sonaba mejor".

Julian, que hoy día también se dedica a la música, tuvo que esperar veinte años para saber que aquella famosa canción estaba dedicada a su persona. De McCartney decia: «Paul y yo solíamos estar juntos mucho más tiempo del que estábamos mi padre y yo juntos. Teníamos una gran amistad y parece que hay más fotos de Paul jugando conmigo que las que tengo con mi padre». En la foto que encabeza el escrito vemos a McCartney con el pequeño Julian en brazos, y parece que Lennon en un segundo plano.

Para otros la canción era una letra que McCartney se dedicaba a sí mismo, motivada por los problemas que estaba teniendo con una novia en aquella epoca, Jane Ascher, y asi lo cuenta Lennon, aunque éste en algún momento pensó que iba dedicada a él y su relación con Yoko Ono y asi decia:
"Pero siempre la oí como una canción dedicada a mí. Si piensas al respecto... Yoko entra en la imagen. Él dice: 'Hey, Jude—Hey, John.' Sé que estoy sonando como uno de esos fanáticos que se involucran demasiado con algo, pero puedes escucharla como una canción para mí... Inconscientemente, él dijo 'Sigue adelante, déjame'. En un nivel consciente, él no quería que siguiera adelante". Así, cuando Lennon le dijo a McCarney que la canción trataba sobre él, McCartney lo negó, y le dijo a Lennon que había escrito la canción acerca de sí mismo, lo que abonaria la idea del automensaje por los problemas con Jane Ascher.

En cualquier caso la idea de que va dedicada a Julian Lennon es la más aceptada y referida por todos, e incluso refrendada por McCartney como leíamos en sus propias palabras más arriba.

Otra curiosidad de la canción es que en el minuto 3 aproximadamente de la grabación original, a McCartney se le escapo un taco, algo del tipo "maldita sea", que se decidio dejar en la grabación a sugerencia de Lennon:

«'Paul golpeó un sonido en el piano y dijo una palabra malsonante, pero yo insistí en dejarla, enterrándola lo suficientemente bajo como para que no pudiera ser escuchada. La mayoría de la gente no se dará cuenta, pero nosotros sabremos que está ahí». Las cosas….

Más abajo teneis un video con la canción y sus subtitulos para sacarle toda la miga a la letra.